LA HERENCIA DE
CARMEN GUAL
Luego de cinco años de
la muerte de mi mamá, varias cosas me han surgido, sin pretender de que sean
verdad, quisiera pensar que los hechos fueron como los voy a narrar y espero
que hayan sido mejores.
Año 2020, plena pandemia del Covid 19, mi madre sufría
de alzhéimer, ya no caminaba y ya no hablaba frases coherentes, reaccionaba a ciertos
estímulos, decía sí, no, y algún quejido. Solo reconocía a su cuidadora y a mi
papá, a quién esperaba todas las tardes cuando regresaba del trabajo.
EL INICIO DE LA HISTORIA.
Noviembre de 2020, en un sueño se le apareció su ángel
de la guarda…
Angel: Carmen… ya estás preparada? Ya has cumplido,
debemos irnos.
Carmen: Ayyy noooo, cómo se te ocurre? No estoy preparada
para irme, ni mi esposo, ni mis hijos están listos, y yo no los quiero dejar
solos. Mi esposo está muy triste, mi hija no encuentra calma, se la pasa
trabajando, y mi hijo cada vez que llega de Barranquilla a visitarme se
derrumba a pesar de lo fuerte que es. No es el momento.
Angel: Pero Carmen, ya no hablas, no caminas, y tu
cerebro se ha encogido tanto por tu enfermedad, que ya no distingue entre la
realidad y el sueño.
Carmen: No importa, no es el momento, aún no los puedo
abandonar así.
Diciembre 2020.
Angel: Carmen… ya es hora… no sufras más, no puedes
hablar, ni puedes caminar, dependes de otras personas para poder vivir, vámonos
de este mundo.
Carmen: No puedo, mi esposo está muy triste, su amor
por mí es increíble, nunca pensé que alguien pudiera amarme tanto a pesar de
todo, y de mi enfermedad. Mis hijos tampoco están bien, no me puedo ir todavía.
Angel: Carmen… lo que estas viviendo es muy fuerte, tu
cuerpo no resistirá por mucho tiempo, tu enfermedad no tiene reversa. Por más
que tengas a tu esposo y tus hijos cerca, no te puedes comunicar con ellos.
Carmen: No me puedo comunicar con ellos, pero mi
presencia les ha dado fuerzas para resistir, no los voy a abandonar, yo
resistiré todo lo que sea necesario.
Enero de 2021
Jorge hijo: Mamá… vine a contarte que mi esposa está embarazada…
voy a ser papá… y tú vas a ser abuela...
Angel: Carmen, se que no pudiste escuchar, pero te voy
a dar una buena noticia, tu hijo va a tener un hijo, como siempre quisiste.
Carmen: ¡Qué alegría¡ un hijo de mi hijo… un nieto… y
no puedo decirle nada… no me da la lengua… Hijo desde el fondo de mi corazón
espero que sientas que estoy muy feliz por ti, y te prometo que aguantaré hasta
conocerlo.
Angel: Pero Carmen… no vas a poder hacer nada, no vas
a poder decir nada.
Carmen: No importa, resistiré todo lo que sea
necesario… pero de alguna forma conoceré a mi nieto. Además, ni mi esposo, ni
mis hijos, están listos todavía para que yo me vaya.
Junio de 2021
Angel: Carmen, estas sufriendo mucho, ya no puedes
comer sólidos, tu esposo y tu cuidadora luchan todos los días por alimentarte,
es difícil que sigas.
Carmen: Aguantaré ya te dije… ya he resistido mucho…
no me rendiré, cuantos meses faltan para que nazca mi nieto?
Angel: Seis meses todavía, no creo que sea bueno.
Carmen: Lo conoceré, se que puedo…
Angel: Y un dato más… se llamará José Ignacio.
Carmen: José Ignacio… como Nacho Vives… buen nombre…
me gusta, va a ser increíble.
Julio de 2021.
Angel: Carmen, se que has aguantado mucho… faltan dos
meses para que nazca tu nieto, pero escuché un rumor que puede nacer antes y se
puede complicar.
Carmen: Mira Angel… si alguna vez quieres servir de
algo, te encomiendo que nada malo le pase a mi nieto.
Angel: Pero Carmen… si no estoy contigo, vas a quedar
desprotegida.
Carmen: Te ordeno que vayas y protejas a mi nieto… protégelo
como si fuera yo, y ayuda a mi hijo a hacer lo correcto, no te preocupes por mí.
29 de Julio de 2021.
Control Prenatal de José Ignacio… Todo marchaba en
orden, el niño evolucionaba de forma normal.
1 de Agosto de 2021: Nacimiento de José Ignacio.
La mamá de José Ignacio sufrió un susto al ver una
iguana en el parqueadero común de su conjunto residencial, antes de salir a
desayunar. Comenzó a sentir molestias y dolor constante.
Angel: Ay Dios… hoy va a nacer, y esta gente no se da
cuenta.
Los dolores continuaron, fueron a almorzar a la casa
de los abuelos maternos de José Ignacio, pero los dolores continuaron, solo que
la madre no pensaba que eran dolores de parto. Luego fueron a la casa a ver una
película.
Angel: Mira hijo de Carmen, reacciona que tu hijo ya
va a nacer, despierta padre protector, hay que ir al hospital.
Jorge papá: Esos dolores no me gustan, si siguen así
nos vamos para la clínica.
Carolina: Vamos a ver con cuanta frecuencia te dan los
dolores.
Angel: Excelentes decisiones, necesitamos irnos a la
clínica urgente.
Johanna: Esas son contracciones falsas, seguro que
ahora se pasan
Angel: Noooo, no la escuchen… uno sí sufre…
Carolina: Cada 15 minutos un dolor, eso es muy seguido.
Jorge papá: Nos vamos para la clínica.
Angel: Siiiiiiiii
Johanna: Deben ser falsas contracciones, ya se me van
a pasar.
Angel: Noooooo, no la escuchen.
Jorge papá: Vamos cogé la maleta que nos vamos.
Angel: Siiiiiiiiii, imponte… eres digno hijo de tu
mamá… llévala a la clínica.
Angel: Dios ese niño va a nacer sin maduración
pulmonar, es necesario venga el pediatra, y el ginecólogo… llamen a los dos… yo
hablaré con los ángeles de esos dos, que contesten el teléfono, porque hoy es
domingo y 7 de la noche… es un riesgo… ya me pongo en contacto.
Ginecologo: Johanna, tu estás en trabajo de parto… ya has
dilatado y estás lista para parir, quién es tu médico… hay que prepararte ya,
ese niño va a nacer.
Angel: Muy bien… definitivamente se aprendió el
libreto que le mandé a mi homologo… no hay duda… ese niño va a nacer hoy, se
adelantó un mes. Carmen, aquí estoy cumpliendo tus órdenes, estoy haciendo todo
para que tu nieto nazca.
En pleno parto, había dificultad para que el bebé
saliera.
Angel: Pediatra… reacciona… ayúdala empújale el
vientre… vamos…
Nació José Ignacio a las 8 p.m. con problemas para
respirar, tuvo que ser entubado e internado en UCI prenatal, con diagnóstico
reservado.
Angel: Mira José Ignacio… tienes que ser fuerte como
tu abuela, tienes que vivir, que ella te esta esperando para conocerte… Dios
uno sufre… vamos José Ignacio tienes que respirar.
Tres días duró en UCI, y al cuarto respiró sin ayuda.
Al quinto le dieron de alta.
Angel: Carmen… Carmen… ya tu nieto nació, Fue difícil
pero nació.
Carmen: Gracias.
Angel: ¿Cómo estás?
Carmen: Resistiendo, no ha sido fácil. Mi cuerpo empeora
por la falta de alimentos y me siento muy débil. Al parecer me tienen que hacer
una operación en el estómago.
Angel: Sabía que no debía dejarte sola tanto tiempo.
Angel: Carmen, ¿cómo estás?
Carmen: Bien, me siento mejor, pero sigo mal, necesito
conocer a mi nieto.
Angel: Ya voy a ver que hago.
Angel: Johanna… Dile a Jorge que es hora de llevar a
José Ignacio a conocer a la abuela.
Johanna: Jorge, ya es hora de llevarle a tu hijo a tu
mamá, no sabemos cuanto va a durar y después te puedes arrepentir.
Jorge: Pero el nene aún está delicado.
Johanna: Ya, es hora… hay que llevarlo.
Angel: Siiiiii, me encanta.
Angel: Carmen, ya tu nieto viene en camino.
Carmen: ¡Qué alegría¡
Angel: ¿Ya estás preparada?
Carmen: Sí, lo conoceré.
Jorge hijo: Mamá… aquí tienes a mi hijo, aquí tienes a
tu nieto.
Carmen en sus pensamientos: Gracias… Gracias… al fin…
lo tengo en mis brazos.
Angel: Carmen… ya nos tenemos que ir, ya conociste a
tu nieto.
Carmen: Yo sé… pero voy a esperar otro rato… tengo que
despedirme de alguien que no me ha soltado la mano en todo este tiempo… mi
esposo… tengo que darle un poco más de tiempo, él no me quiere soltar.
Angel: Carmen, se que no te has dado cuenta… tienes Covid
y te llevan al hospital, ya sabes que no…
Carmen: yo sé…
Angel: Por todo este tiempo, se te ha concedido dejarle
a tus seres queridos una fortaleza tuya, como si fuera una herencia.
Carmen: Gracias… a mi hija, le dejó mi don para vender,
el tratar a las personas y el convencimiento para alcanzar sus logros. A mi
hijo, le dejo mi elocuencia y la valentía para enfrentar a cualquiera. A mi
nieto mi alegría que le abra las puertas en todos los lados. Y a mi esposo, el
amor de mi vida… la fuerza y el amor, para superar mi muerte, y de seguir
adelante, para que pueda darle a nuestro nieto todo el amor que ya no le pude
dar.
Angel: Listo… concedido. Nos vamos?
Carmen: Sí, vámonos.






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